dic 31, 2008 por Bob Greene
¡Muchos éxitos para 2009!
Por Carmen Bott
Especialista en resistencia y preparación física de EA SPORTS Active
Me encanta el comienzo del año. Parece que podemos empezar de nuevo y convertirnos por fin en esa persona en forma y saludable que queremos ser. El problema es que el entusiasmo necesario para realizar estos cambios con respecto a la actividad física, la alimentación y llevar un estilo de vida más saludable suele esfumarse una vez que nos damos cuenta de que no podemos cambiarlo todo de la noche a la mañana. Así que no se acostumbre a esta situación potencialmente negativa. Incluso las personas más motivadas, organizadas y que parecen "perfectas" no se cargan con este tipo de presión al empezar el año. Relájese, emociónese con el 2009 y siga mis consejos.
Motivación . . .
Realizar cambios duraderos no tiene nada que ver con una larga lista de propósitos para el nuevo año; tiene que ver con la creación de un plan de acción y con tener la mentalidad adecuada para centrarse en conseguir lo que queremos. La motivación para empezar algo comienza con una necesidad, una visión, un sueño o un deseo de conseguir lo que parece imposible. En cualquier propósito que merezca la pena estarán presentes los obstáculos y el fracaso. La vida es así. El éxito se basa en saber lo que funciona y lo que no. Es sencillamente un proceso de aprendizaje y lo que funcione para usted puede ser muy distinto de lo que funcione para otra persona. Quiero que empiece estableciendo algunos "objetivos orientados al proceso". Decir que quiero perder 12 kilos antes de primavera es un objetivo basado en el resultado o, para ser más precisos, una recompensa. Más bien tiene que pensar en los pasos que va a seguir para tener éxito. Un ejemplo de un objetivo orientado al proceso es "voy a llevar a mis hijos al colegio andando para realizar 30 minutos de ejercicio cardiovascular moderado y voy a comprar más alimentos integrales, naturales y sin procesar para que las cenas de mi familia sean más sanas". Si centra sus esfuerzos en el plan de acción o en el proceso, cumplirá con sus objetivos finales de forma natural o, lo que es mejor, se verá recompensado.
Seguir por el buen camino...
Con el comienzo de un nuevo año y la mente centrada en nuestro plan de acción puede ser fácil desviarse del camino. ¿Quiere saber cómo permanecer en el camino correcto? Lo crea o no, es una cuestión de actitud. Cada día podemos elegir la actitud que vamos a adoptar. Si tiene una actitud equivocada sobre la actividad física y la buena alimentación, ya se está preparando para el fracaso. Si ve el ejercicio como un castigo por los malos hábitos alimenticios, una obligación, un fastidio o incluso algo doloroso, tendrá que encauzar su proceso mental hacia una dirección más positiva.
Sin la mentalidad adecuada, ¿cuánto tiempo cree que podrá seguir un programa? Nadie quiere hacer nada que sea doloroso, aburrido u obligatorio. Antes de sumergirse en un plan de acción reflexione sobre sus actitudes con respecto a la salud y el ejercicio físico. Después pruebe una perspectiva distinta y piense en el ejercicio como una forma de descanso en un día de trabajo estresante, un método para aumentar sus niveles de energía y su estado de ánimo, o una oportunidad para mover el cuerpo y dejar que su mente se tome un descanso.

Convertirse en una persona más saludable... .
Este año, mi intención es que se comprometa a ser una persona más saludable. Sin embargo, este propósito va a llevar algo de trabajo. El éxito a largo plazo necesita planificación, disciplina y encontrar formas para motivarse día a día. No somos robots; somos seres humanos con plazos que cumplir, estrés, problemas y emociones. Cada día es distinto y cada día su nivel de motivación también será distinto, es normal. Tendrá que volver a organizar su plan de acción todos y cada uno de los días y adaptarlo a un horario y una lista de prioridades. No siempre querrá hacer ejercicio ni comer de forma saludable. Incluso el aficionado al fitness más comprometido necesita ánimos de vez en cuando. Por eso, base su plan de acción en cambios realistas, si no puede seguirlo durante toda la vida puede que necesite reestructurarlo para que se adapte a su día a día y que no lo considere una carga. Y por último, diseñe su propio plan de acción. Cree una lista personalizada de lo que es importante para usted. Si valora estar en forma y comer de forma saludable, escríbalo. Si ser activo con su familia es importante, escríbalo también. Después adapte su plan de acción a esa lista. Escriba de forma física su plan de acción y los pasos que va a realizar cada día. Utilice un calendario o un diario para planificar su estrategia. Y recuerde, concéntrese en el proceso, no en las potenciales recompensas por muy tentadoras que sean. Su plan de acción es para usted y forma parte de su nuevo sistema de valores. Así que, ¡ya podemos empezar!